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sábado, 19 de septiembre de 2020

Comentario de un paisaje natural y un mapa topográfico relacionados: el Cañón del Sil

Realice un comentario de los siguientes documentos geográficos.

Los documentos objeto de comentario se corresponden, por una parte, con una imagen de un paisaje natural y, por otra, con un mapa topográfico relacionado con la anterior. Un paisaje natural es aquél en el que la transformación del mismo a manos del hombre ha sido inferior a la de un paisaje agrario o un paisaje urbano por mor de unas características poco aptas para el hábitat humano. En el caso que nos ocupa, se trata de un paisaje correspondiente a una morfología litológica, más concretamente un relieve granítico fallado de estilo germánico localizado en el Cañón del Sil, a modo de división entre las provincias de Lugo y Ourense (Galicia), es decir, en la Iberia silícea según la clasificación de Hernández Pacheco. Este tipo de relieve es el resultado de la orogenia alpina de la Era Terciaria o Cenozoico (68-1,7 MA), cuando el Macizo Galaico-Duriense, como parte del Macizo Hespérico, originado en la Era Primaria o Paleozoico (600-225 MA), se elevó y fracturó. El mapa topográfico representa la superficie terrestre mediante curvas de nivel con el fin de mostrar las variaciones del relieve. Asimismo, incluye algunos aspectos humanos, como carreteras, núcleos de población y toponimia. La escala es de 1:50.000 y la fuente pertenece al Instituto Geográfico Nacional (IGN).

En cuanto a la imagen del paisaje natural, sus elementos muestran un claro predominio de lo biótico y lo abiótico sobre lo antrópico. En primer plano podemos ver un bosque, mientras que en segundo y tercer plano, el elemento biótico da paso a los elementos abióticos, es decir, un conjunto de relieves graníticos por el que discurre un curso fluvial. Desde una perspectiva litológica, el granito es una roca ígnea o eruptiva, es decir, que procede de la consolidación por enfriamiento del magma incandescente del interior de la Tierra. Asimismo, se trata de una roca intrusiva o plutónica que se forma por un enfriamiento lento del magma en cavidades o grietas y que, por tanto, no alcanza la superficie, aunque aparece cuando la erosión debida a agentes externos desmantela las rocas sedimentarias que cubrían un batolito. El granito se caracteriza por una composición a base de sílice y aluminio que no favorece el desarrollo de la erosión diferencial, pero sí el modelado; una cohesión que la dota de rigidez y resistencia, aunque puede descomponerse por alteración química; un alto grado de masividad y una permeabilidad baja. En el caso que nos ocupa, la erosión del granito se debe, principalmente, a la termoclastia, esto es, tensiones mecánicas de dilatación y contracción a causa de la temperatura, y la hidratación, cambio de la naturaleza química de la roca debido a la humedad. Cuando la temperatura baja lo suficiente, el agua infiltrada puede congelarse y romper la roca debido a la diferencia de densidad existente entre el hielo y el agua, lo que da lugar a una red de fisuras y diaclasas, características del relieve granítico. Por otra parte, las deformaciones tectónicas características de este tipo de paisaje son las fallas, es decir, el resultado de movimientos tectónicos relacionados con fuerzas horizontales en tensión o en compresión o con fuerzas de componente vertical. Tal y como anunciábamos, se trata de un relieve fallado de estilo germánico formado por la sucesión de pilares (horst) y fosas (graben) tectónicas. Los procesos orogénicos sobre estos bloques han permitido la incrustación y excavación del río, que discurre aprovechando las líneas de fractura y erosionando la superficie rocosa, lo que da lugar a gargantas o cañones, como en este caso. La hidrografía característica de la imagen nos hace pensar en un tipo de cauce permanente y una red concordante, paralela a los bloques. El río Sil, localizado en la vertiente atlántica, dentro de la cuenca norte, pertenece al régimen pluvial-oceánico, cuyas características radican en un caudal (determinado por las precipitaciones) que es mayor en invierno. El aprovechamiento de este tipo de ríos suele estar dirigido a la instalación de centrales hidroeléctricas. Según la clasificación de Köppen, el clima característico de esta zona es el clima oceánico (Cfb), aunque sus peculiaridades lo convierten en una transición al mediterráneo. Las temperaturas son moderadas, aunque muy elevadas en verano, y suaves en invierno, y la amplitud térmica puede llegar a superar los 10ºC. Las precipitaciones son inferiores a la medida gallega (500-1.000 mm), siendo máximas en invierno, y la humedad es elevada. La vegetación es de bosque caducifolio, con presencia de hayas calcícolas, robles y castaños silicícolas, degradado por la acción antrópica en landas (aliagas, brezos, helechos, matorrales). Predominan los podzoles, caracterizados por su poco espesor, su acidez y su intenso lavado. Los ríos son regulares, aunque sufren un mayor estiaje en verano. En el caso de Galicia, este tipo de clima oceánico-mediterráneo se localiza en las fosas tectónicas. 

En cuanto al mapa topográfico, podemos apreciar el gran desnivel existente, el cual oscila entre los 300 y los 1000 m de altitud. El curso fluvial, concordante, serpentea en el fondo del cañón, donde afluyen cursos de agua menores como arroyos o regatos de caudal intermitente. Desde aquí, la consecución de curvas de nivel muy juntas se traduce en sendas vertientes caracterizadas por pendientes ligeramente abruptas, dedicadas principalmente a la viticultura sobre terrazas, hasta los 700-800 m, donde se puede apreciar la disposición concentrada del hábitat humano, que discurre en forma de pequeños núcleos a lo largo de una carretera comarcal que se completa con una serie de caminos, sendas y pistas forestales, muy relacionadas con el paisaje natural en el que se encuadran. Asimismo, aparecen enclaves aislados de tipo religioso, como el Monasterio de Santa Cristina, el cual es utilizado como reclamo turístico de la Ribeira Sacra, rica en patrimonio histórico-artístico. La toponimia, por su parte, guarda relación con los hitos característicos del territorio, esto es, las actividades humanas, la religión, el relieve, las vías de comunicación o los recursos hídricos.

En conclusión, se trata de dos documentos que nos ofrecen información detallada y precisa sobre el territorio y el paisaje del Cañón del Sil. La imagen nos muestra un relieve granítico fallado de estilo germánico, típico de la Iberia silícea, localizada en el zócalo meseteño, el Macizo Galaico-Duriense, la zona axial de los Pirineos, zonas aisladas de la Cordillera Costero Catalana, Sistema Ibérico, Sistema Central, Montes de Toledo, Sierra Morena y Cordillera Penibética. El mapa topográfico, por su parte, nos muestra el encajonamiento del curso fluvial en una zona de monte bajo con núcleos de población y vías de comunicación paralelos al río. Se trata de un lugar de gran riqueza geológica, forestal y paisajística donde se desarrollan, además de actividades agrícolas, otras actividades económicas ligadas al ocio y al turismo rural, como el senderismo.

BIBLIOGRAFÍA 

AGUILERA ARILLA, M. J. ET AL. (1992): Ejercicios prácticos de Geografía Física, Madrid, UNED.

AGUILERA ARILLA ET AL. (2016): Geografía General I: Geografía Física, Madrid, UNED.

FERNÁNDEZ, A. ET AL. (2007): Ordenación del territorio y medio ambiente, Madrid, UNED.

GEORGE, P. (DIR.) (1991): Diccionario Akal de Geografía, Madrid, Akal.

GIL OLCINA, A. ET GÓMEZ MENDOZA, J. (2001): Geografía de España, Barcelona, Ariel.

FRANCO, T. (2004): Atlas temático de España, Madrid, Proyectos Córydon.

viernes, 2 de diciembre de 2016

Litología de Galicia


El documento objeto de comentario se corresponde con un mapa litológico de Galicia, que constituye el fragmento noroeste de la Península Ibérica. Las características intrínsecas a su configuración litológica la sitúan, en líneas generales, dentro de la España silícea (color verde), aunque un análisis más detallado revela una variedad litológica más amplia.

Galicia forma parte del Macizo Galaico-Duriense, emergido en la Era Primaria o Paleozoico (600-230 m.a) a partir de la orogenia herciniana. Los materiales de esta era geológica son duros, metamórficos, muy antiguos y poco flexibles. 

A finales de la Era Terciaria o Cenozoico, la orogenia alpina da paso a la neotectónica, es decir, a los movimientos de reajuste post-orogénicos, que provocan fracturas y dislocaciones (horst: sierras occidentales, septentrionales y orientales; graben: depresión meridiana) sobre el material duro, rígido y metamórfico del Macizo Galaico. El resultado del proceso tectónico y los ajustes post-orogénicos es, respectivamente, el actual relieve característico de Galicia, el relieve germánico, y la formación de la pendiente de la red de drenaje atlántica a raíz de la basculación hacia el oeste de la Meseta.

En la Era Cuaternaria o Neozoico (1 m.a) se sucede una época de estabilidad orogénica caracterizada, asimismo, por la sucesión de períodos glaciares, es decir, períodos caracterizados por un frío intenso, el avance de los hielos, los procesos geológicos derivados del frío y la regresión de los mares, y períodos interglaciares, es decir, períodos cálidos caracterizados por un ascenso de las temperaturas producido por la transgresión marina y los procesos geológicos ligados a la acción del agua, que arrasan los valles fluviales y dan lugar a la formación del nivel de costa actual y de las rías.

Como ya anunciaba, la actual configuración litológica de Galicia señala inequívocamente su pertenencia a la España silícea o granítica. El granito es un tipo de roca ígnea susceptible de fragmentarse a través de procesos físicos (termoclastia, crioclastia, hidroclastia y haloclastia) y químicos (disolución, oxidación, hidratación, hidrólisis) y de originar diversos tipos de relieve como los domos, los berrocales, las pedrizas, las piedra caballeras, los bolos aislados, las navas, los crestones, los pináculos, los canchales y los lanchares.

Sin embargo, un análisis más detallado nos lleva a distinguir varias áreas litológicas:
  • Área oriental. Localizada entre las sierras centro-occidentales y las sierras orientales. Está formada por:
    • Complejo litológico metamórfico de cuarcitas, pizarras y xistos (color verde).
    • Complejo litológico sedimentario de margas, arcillas, arenas y gravas (color amarillo). Destacan As Pontes, Sarria, Monforte, A Limia, Maceda, Barco de Valdeorras y Verín.
    • Complejo litológico metamórfico de gneis u ollo de sapo (color gris). Destaca el anticlinal arqueado norte-sureste, desde la Punta de Estaca de Bares hasta la Meseta, al este de Sanabria.
    • Complejo litológico sedimentario de calizas (color rosa pálido). Destacan Mondoñedo, Cebreiro, Fonsagrada y Ancares.
  • Área central. Localizada entre la ría de Corcubión, Arzúa, la dorsal gallega, Chantada (afloración de materiales precámbricos) y Deza. Está formada por:
    • Complejo litológico ígneo de granito hercínico de dos micas (color rojo).
    • Complejo litológico metamórfico de rocas básicas y ultrabásicas (color morado). Destacan los esquistos, las serpentinas y anfibolitas de Cabo Ortegal (meseta erosionada y basculada al final de la Era Terciaria o Cenozoico caracterizada por sus acantilados al oeste, como el de Herbeira, sus suaves laderas al este y sus mantos de deslizamiento, como el de San Andrés de Teixido) así como los minerales en relación con el cobalto y el níquel.
  • Área occidental o costera. Localizada entre la depresión meridiana y la costa. Está formada por:
    • Complejo litológico ígneo de granito hercínico de dos micas (color rojo). Destaca la zona de Galiñeiro, en la confluencia entre O Porriño, Vigo y Gondomar.
    • Complejo litológico ígneo de granodioritas (color azul). Destaca el plutón Rosa Porriño, extraído en la misma zona para consumo nacional y exportación, y el plutón de Caldas de Reis, una parte del cual se sumerge bajo las aguas de la ría de Arousa.
    • Complejo litológico sedimentario de margas, arcillas, arenas y gravas (color amarillo). Destacan las terrazas del río Miño y el río Louro, al este de Tui.
    • Complejo litológico ígneo de gabros (color rosa). Destaca la zona de Vimianzo.
La variedad litológica de Galicia ofrece muchas posibilidades para su explotación económica. Así, la pizarra del Barco de Valdeorras, orientada a la construcción, supone la base económica de la zona; las cubetas sedimentarias constituyen zonas de aprovechamiento agrícola y ganadero; el caolín de la zona de la Costa da Morte está orientado a la fabricación de vajillas, papel y pintura al agua y el granito rosa de O Porriño supone una roca industrial básica para la construcción.

No obstante, la litología gallega contribuye a definir una orografía cuya disposición fracturada entorpece el trazado de las redes viarias (ferrocarriles y carreteras), lo que hace que, por ejemplo, la principal vía de comunicación norte-sur, la AP-9, aproveche la depresión meridiana. Asimismo, la propia disposición de fallas y fracturas en la costa facilitan la apertura de puertos en las rías.

BIBLIOGRAFÍA

PÉREZ ALBERTI, A. (1979): Xeografía de Galiza, Madrid, Santillana.

TORRES LUNA, MARÍA PILAR DE (1990): Galicia, rexión de contrastes xeográficos, Santiago de Compostela, Servicio de Publicacións da Universidade de Santiago de Compostela.

sábado, 29 de octubre de 2016

Relieve kárstico


El documento objeto de comentario se corresponde con un diagrama o croquis pictórico de un relieve litológico de tipo kárstico, originado en aquellas zonas donde la disolución de rocas sedimentarias como la caliza o el yeso es muy activa.

Desde un punto de vista topográfico, el relieve kárstico, especialmente desarrollado en la costa dálmata de la antigua Yugoslavia, define aquellas regiones donde los sumideros son numerosos y faltan los pequeños cursos de agua superficiales. En sus primeras horas, las calizas superficiales del paisaje kárstico forman aristas y acanaladuras profundas y dan lugar a un lapiaz o a una garganta u hoz, mientras que los sumideros van incrementando su tamaño hasta convertirse en dolinas o torcas cada vez más numerosas, cuya coalescencia origina formas compuestas alveolares denominadas uvalas. Donde se unen estas depresiones se originan valles de fondo horizontal denominados poljes, donde fluyen ríos superficiales y el suelo puede ser apto para el cultivo. Por otra parte, aquellos huecos por donde el agua se infiltra, denominados ponors, las simas o pozos verticales naturales y las surgencias, esto es, huecos por donde sale el agua, comunican el nivel superficial con el subterráneo, donde se disponen las cuevas, surcadas por galerías y salas de estalactitas y estalagmitas.

En España, el relieve kárstico se extiende por la zona caliza, cuyos paisajes más característicos son los del norte peninsular, como el Valle del Rudrón (Burgos), Macizo de Larra (Navarra), el Parque Natural del Monasterio de Piedra (Zaragoza) o la Ciudad Encantada (Cuenca), y los del sur, como Cerro del Hierro (Sevilla), Sierra de Grazalema (Cádiz), Torcal de Antequera (Málaga), Macizo de Cabra (Córdoba), Sorbas (Almería), Yacimiento Paleontológico de Quibas en Abanilla (Murcia) o el Parque Natural de los Calres del Río Mundo y de la Sima (Albacete). Algunas otras regiones de topografía kárstica son la región de la Cueva Mammoth (Kentucky, Estados Unidos), las Grutas de Cacahuamilpa (Guerrero, México), algunas zonas de Cuba y Puerto Rico y el sur de China.

BIBLIOGRAFÍA

Casas Torres, J. M. (1979): Geografía descriptiva, Madrid, EMESA.

George, P. (2004): Diccionario Akal de Geografía, Madrid, Akal.

Gourou, P. et Papy, L. (1972): Compendio de Geografía General, Madrid, Rialp.

López Bermúdez, F. (1992): Geografía física, Madrid, Cátedra.

Muñoz Jiménez, J. (1992): Geomorfología general, Madrid, Síntesis.

Strahler, A. N. (1975): Geografía física, Barcelona, Omega.

Tejada Álamo, G. (1994): Vocabulario geomorfológico, Madrid, Akal.

V.V.A.A (2009): Geografía General. I, Geografía Física, Madrid, UNED. 

Evolución de la erosión de la capa de ozono entre 2003 y 2011


El documento objeto de comentario se corresponde con un póster ilustrativo sobre la evolución de la erosión de la capa de ozono en la Antártida entre 2003 y 2011, cuyos autores se encuadran dentro de Copernicus, el programa de observación ambiental de la Unión Europea, y, más concretamente, en el Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS), cuyo objetivo raya en la monitorización de la atmósfera a nivel global y regional.

La progresiva erosión de la capa de ozono, escudo protector ante la radiación solar perniciosa, viene siendo un problema de relevancia global desde 1987, cuando se firmara el Protocolo de Montreal para reducir la producción y el consumo de sustancias consideradas responsables del agotamiento de la capa de ozono, los clorofluorocarbonos (CFC), y, más precisamente, desde la firma de dos nuevos acuerdos en Londres y Copenague en 1990 y 1992, respectivamente, que obstaban a eliminar totalmente los CFC para el año 1996. La cantidad de ozono (O3) dispuesto en ínfimas proporciones (0,08%) a lo largo de la estratosfera, situada a 20-40 Km de altura, disminuye en función de la acción antrópica derivada del uso de propulsores como el freón, abonos nitrogenados, aerosoles o aislantes, de forma que la creciente conciencia medioambiental, plasmada en ciertos casos en la legislación actual, recomienda evitar el uso de clorofluorocarburos con el objetivo de recuperar la capa de ozono, pese a la lentitud de tal proceso.

Tal y como se puede comprobar en el póster, la evolución del agujero de la capa de ozono, atendiendo a la premisa de que éste aumenta en invierno debido a la falta de radiación solar y se cierra en verano, describe una oscilación entre 2003 y 2011 tendente a su reducción y, por tanto, a la plena restauración de la capa de ozono, que se producirá en las próximas décadas como resultado de la acción internacional, tal y como concluye el último informe realizado por el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM). Sin embargo, el mismo informe apunta que el calentamiento global causado por los seis gases de efecto invernadero (dióxido de carbono, gas metano, óxido nitroso, hidrofluorocarburos, perfluorocarbonos y hexafluoruro de azufre) está afectando considerablemente la reducción de la capa de ozono, por lo que mientras no se restaure ésta seguirá existiendo alto riesgo de cáncer de piel, lesiones oculares, daños en el sistema inmunológico y en el ecosistema.

sábado, 15 de octubre de 2016

El clima oceánico de Galicia


El mapa objeto de comentario se corresponde con una mapa corocromático de Galicia en el que se distinguen, mediante colores y números, los diferentes subtipos de clima a partir del clima oceánico, esto es, clima oceánico costero (1), clima oceánico interior (2), clima oceánico mediterráneo (3) y clima oceánico de montaña (4).

Galicia está situada en el noroeste de la Península Ibérica (latitudes 43º 47' N y 41º 49' N y longitudes 6º 42’ O y 9º 18’ O), en la zona climática templada del planeta. La región está bañada por el Mar Cantábrico al norte y por el Océano Atlántico al oeste, y limita al este con Asturias y Castilla y León y al sur con Portugal. A nivel administrativo, está dividida en cuatro provincias: A Coruña, Pontevedra, Lugo y Ourense.

El clima de Galicia está determinado por una serie de factores astronómicos, termodinámicos y geográficos.

Los factores astronómicos hacen referencia a la latitud y a la radiación solar. En el caso de Galicia, situada en las latitudes medias, el ángulo trazado por los rayos solares oscila entre 40º y 60º y, por tanto, la insolación es media.

Los factores termodinámicos hacen referencia a la Circulación General Atmosférica, determinada por centros de acción dinámicos y centros de acción térmicos y masas de aire. En cuanto a los centros de acción dinámicos, destacan el ANTICICLÓN DE LA AZORES, cuyos efectos de traducen en tiempo estable y temperaturas relativamente elevadas en verano, y la DEPRESIÓN DE ISLANDIA, cuyos efectos se traducen en abundantes precipitaciones en invierno, cuando se desplaza hacia el sur, mientras que se debilitan en verano, cuando se desplaza hacia el norte de Europa. En cuanto a los centros de acción térmicos, destaca el CENTRO TÉRMICO EURASIÁTICO, el cual se instala en el interior del continente para regular el régimen termopluviométrico imperante en Europa oriental, aunque esporádicamente pueda afectar al resto. En cuanto a las masas de aire, destaca la alternancia de masas de aire polar y masas de aire tropical, lo que se traduce en un evidente contraste estacional.

Los factores geográficos hacen referencia a la influencia marítima u oceanidad, la continentalidad y el relieve. En cuanto a la influencia marítima u oceanidad, la costa de Galicia está bañada por la corriente cálida de la DERIVA NORATLÁNTICA, prolongación septentrional de la CORRIENTE DEL GOLFO, cuyos efectos se hacen sentir en una elevación de la temperatura del aire en contacto con ella que permiten unos valores térmicos en invierno hasta 11°C superiores a los de la costa norteamericana. En cuanto a la continentalidad y el relieve, la configuración de este último provoca oscilación térmica entre la costa y el interior, y, asimismo, el Efecto Föhn, esto es, un descenso térmico (0,4-0,7ºC cada 100 m) y un aumento de la humedad a medida que se asciende en las vertientes a barlovento y, en cambio, un aumento térmico y un descenso de la humedad en las vertientes a sotavento.

La interacción de todos estos factores da lugar al CLIMA OCEÁNICO (Cfb), resultado de la regulación térmica del océano, las corrientes cálidas, las masas de aire polar marítimo y la acción permanente del Frente Polar. Las temperaturas son moderadas (enero: 6-13°C; agosto: 15-18°C) y la amplitud térmica es de apenas 10ºC, lo que da lugar a inviernos templados y veranos frescos. Las precipitaciones, a menudo acompañadas de fuertes vientos, son abundantes (1.500-2.000 mm), siendo máximas en invierno, y la humedad es elevada debido a la acción del mar. Los ríos son regulares, con débil estiaje en verano.

Asimismo, los profesores TORRES LUNA y PÉREZ ALBERTI distinguen entre matices y dominios, respectivamente:

Clima del chaflán noroeste u oceánico húmedo. Se localiza en la zona nornoroeste del litoral, entre Fisterra y Ribadeo. Las temperaturas son suaves y la amplitud térmica es de apenas 10ºC. Las precipitaciones son inferiores a la media (500-1.000 mm) por el efecto de abrigos en golfos y ensenadas.

Clima de las Rías Baixas u oceánico con fuerte tendencia a la aridez estival. Se localiza en las Rías Baixas. Las precipitaciones son muy abundantes (1.500-2.000 mm, excepto en verano) debido a la recepción de los flujos húmedos del suroeste.

Clima de las plataformas occidentales o hiperhúmedo. Se localiza al oeste de la Dorsal. Las precipitaciones son muy abundantes (1.500-2.000 mm) y el grado de sequía es menor que el de las Rías Baixas.

Clima de la meseta lucense u oceánico continental. Se localiza en gran parte de Lugo y parte de Ourense. Las temperaturas son muy elevadas y la amplitud térmica supera los 10ºC. Las precipitaciones son abundantes (1.000-1.200 mm), aunque inferiores a las de las plataformas occidentales debido a la continentalización.

Clima de A Mariña. Se localiza en la costa cantábrica. Las temperaturas son frescas. Las precipitaciones son moderadas.

Clima de depresiones u oceánico-mediterráneo. Se localiza en las fosas tectónicas. Las temperaturas son muy elevadas. Las precipitaciones son inferiores a la media (500-1.000 mm).

Clima de montaña atlántica u oceánico de montaña. Se localiza en las sierras orientales y sudorientales. Las temperaturas varían según la altitud. Las precipitaciones son muy abundantes (2.000-2.500 mm).

BIBLIOGRAFÍA

George, P. (dir.) (1991): Diccionario Akal de Geografía, Madrid, Akal.

Gil Olcina, A. et Gómez Mendoza, J. (2001): Geografía de España, Barcelona, Ariel.

Pérez Alberti, A. (1979): Xeografía de Galiza, Madrid, Santillana.

Torres Luna, María Pilar de (1990): Galicia, rexión de contrastes xeográficos, Santiago de Compostela, Servicio de Publicacións da Universidade de Santiago de Compostela.

lunes, 26 de septiembre de 2016

Clima desértico



El documento objeto de comentario se corresponde con un mapamundi coroplético del clima desértico según la clasificación de Koppen.

En un sentido general, el clima está determinado por una serie de factores y elementos, entre los que se pueden contar factores dinámicos, esto es, la oscilación de la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT), responsable de la circulación general atmosférica; los centros de acción, permanentes y estacionales; las masas de aire tropicales, polares y árticas, y factores geográficos como la latitud, según la cual la insolación varía; las corrientes oceánicas frías y cálidas, y el relieve. En cuanto a los elementos condicionantes del clima, se cuentan las temperaturas, las precipitaciones, la humedad atmosférica y la evapotranspiración.

Las clasificaciones climáticas, por otra parte, oscilan entre las genéticas, basadas en los factores causantes del clima (circulación atmosférica, masas de aire, etc.), y las algebraicas o empíricas, basadas en los elementos que componen el clima. El mapamundi, en ese sentido, expresa la clasificación algebraica o empírica que el geógrafo Vladimir P. Koppen (1846-1940) hace de los climas áridos. Dicha clasificación define los climas en función de los valores medios anuales y mensuales de temperaturas y precipitaciones y de la vegetación, la cual se convierte en el indicador del clima. El resultado es un grupo climático identificado por un código de letras:
  • Selva tropical – sin estación seca – (Af)
  • Sabana tropical – con invierno seco – (Aw)
  • Clima monzónico (Am)
  • Clima de estepa (BS)
  • Clima desértico (BW)
  • Clima lluvioso templado – sin estación seca – (Cf)
  • Clima lluvioso templado – con verano seco – (Cs)
  • Clima de bosque, frío y con nieve – sin estación seca – (Df)
  • Clima de bosque, frío y con nieve – con invierno seco – (Dw)
  • Clima de tundra (ET)
  • Clima de hielo perpetuo (EF)
El clima desértico (BW) es un dominio localizado en la zona bioclimática cálida o tropical, organizada a partir de la ZCIT, a cuyos lados se encuentran las altas presiones subtropicales, responsables de las masas de aire cálidas. El clima desértico está vinculado a las extensas células anticiclónicas fijas, en torno a los trópicos de Cáncer y Capricornio, como el Sáhara, Arabia, Irán, Kalahari, etc. Se caracteriza por elevados valores de insolación, amplitud térmica diaria elevada (diferencias día-noche), extrema aridez y escasas o nulas precipitaciones. El balance de agua es deficitario todo el año y los valores de evapotranspiración son muy altos. Sin embargo, existen diferencias entre los denominados desiertos cálidos litorales y los desiertos fríos, tal y como se puede apreciar en el mapamundi a través de los subgrupos del clima desértico:
·        
          Los desiertos cálidos litorales (correspondientes al subgrupo BWh, es decir, clima fresco y desértico), localizados en las costas occidentales de los continentes (Sahara occidental, California y Namib), están en relación con el océano, con valores de humedad y en contacto con corrientes marinas (Canarias, California, Benguela).

·              Los desiertos fríos (correspondientes al subgrupo BWk, es decir, clima frío y desértico), localizados en latitudes medias y en áreas interiores de los continentes, alejados de la acción del océano y de los vientos, se caracterizan por inviernos muy fríos y veranos tórridos. La amplitud térmica es muy elevada (Gobi).

La vegetación de los desiertos es prácticamente inexistente. Sin embargo, cabe destacar vegetación xerófila a base de arbustos espinosos de raíces profundas y oasis. La densidad de población en los desiertos es muy baja, a excepción de los oasis, y la actividad económica principal, en vías de desaparición, es la ganadería trashumante de largas distancias.

FUENTES:

Barry, R. G. et Chorley, R. (1999): Atmósfera, tiempo y clima, Barcelona, Omega.

Bielza de Ory, V. (ed.) (1993): Geografía General, vol. II, Madrid, Taurus.

Gourou, P. et Papy, L. (1972): Compendio de Geografía General, Madrid, Rialp.

Méndez, R. et Molinero, F. (1998): Espacios y sociedades, Barcelona, Ariel.

Miller, A. A. (1982): Climatología, Barcelona, Omega.
  • Meteorología, Barcelona, Omega.
Strahler, A. N. (1975): Geografía Física, Barcelona, Omega.