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martes, 7 de enero de 2020

Contextos: el Art Nouveau (general)


El Art Nouveau (en francés, arte nuevo) fue un estilo decorativo desarrollado en la mayor parte de Europa y Estados Unidos desde aproximadamente 1890 a la Primera Guerra Mundial (1914-1918) como un intento deliberado de crear un nuevo estilo en reacción contra el historicismo académico predominante en el arte del siglo XIX. Sus rasgos más característicos son la fusión de artesanía e industria; el uso de materiales como la cerámica, el hierro, el hormigón, el ladrillo, el mosaico, la piedra o el vidrio; sus motivos libres, ondulados, derivados a menudo de las formas naturales o vegetales (modernismo ondulante), o bien su motivos geométricos, reflejo de una preferencia por formas más simples (modernismo geométrico).

El estilo tomó su nombre del de una galería llamada L’Art Nouveau, abierta en París en 1895 por el marchante de arte SIEGFRIED BING, importante defensor y propagandista del diseño moderno. Sin embargo, las raíces del estilo estuvieron en Inglaterra, donde el movimiento Arts and Crafts había instaurado una tradición de vitalidad de las artes aplicadas, difundida hacia el continente principalmente desde Londres. En efecto, en Francia el Art Nouveau se conoce a veces como con el nombre Modern Style, que refleja su origen inglés. En Alemania fue llamado Jugendstil (nombre relacionado con la popular revista Die Jugend, fundada en 1896); en Austria se denominó Sezessionstil; en Italia, Stile Liberty, por el nombre de la tienda de Regent Street que jugó tan importante papel en la difusión de los diseños, y en España, «modernismo».

Este estilo fue verdaderamente internacional, extendiéndose sus más celebrados exponentes desde BEARDSLEY en Inglaterra hasta MUCHA, un checo cuya obra más característica se realizó en París, y TIFFANY en Estados Unidos. Entre los autores más relevantes del llamado modernismo ondulante, destacan GUIMARD (bocas de metro de París, Casa Coilliot, Castel Beranger) en Francia; HORTA (Casa Tassel, Casa Solvay, Casa Etvelde, Casa del Pueblo de Bruselas) y VAN DER VELDE (Escuela de Artes Decorativas de Weimar) en Bélgica, y GAUDÍ (Palacio Episcopal de Astorga, Casa Batlló, Casa Milá, La Pedrera, Catedral de la Sagrada Familia) en España. Por su parte, los autores más destacados del llamado modernismo geométrico son MACKINTOSH (Escuela de Arte de Glasgow, Hill house) en Escocia, y WAGNER (bocas de metro de Viena, Caja Postal de Ahorros de Viena, Iglesia Steinhof, Casa de las Mayólicas), OLBRICH (bocas de metro de Viena, Pabellón de la Sezession) y HOFFMANN (Palacio Stoclet) en Austria. Aunque inicialmente no estuvo asociado a la escultura y la pintura, la influencia del Art Nouveau puede verse claramente en esos campos como, por ejemplo, en la obra de GILBERT y TOOROP.

BIBLIOGRAFÍA

Chilvers, I., Osborne, H. et Farr, D. (1992): Diccionario de Arte, Madrid, Alianza.

Fusco, R. de (1992): Historia de la Arquitectura Contemporánea, Madrid, Celeste Ediciones.

Ramírez, J. A. (dir., 1997): El mundo contemporáneo, col. Historia del Arte, vol. IV, Madrid, Alianza Editorial.

viernes, 13 de enero de 2017

La ciudad ideal renacentista


El documento objeto de comentario se corresponde con siete variaciones de ciudades fortificadas poligonales pertenecientes a la obra de Pietro di Giacomo Cataneo (1510-1574), Los Cuatro Primeros Libros de Arquitectura (1554).

La Real Academia Española define el término de ciudad como un “conjunto de edificios y calles, regidos por un ayuntamiento, cuya población densa y numerosa se dedica por lo común a actividades no agrícolas”. Pero se trata de una definición un tanto ambigua; más aún si atendemos a la variedad de criterios utilizada, de entre los cuales la variable cuantitativa es la que más oscilaciones presenta. En cuanto a la variable cualitativa cabe destacar el criterio morfológico, basado en aspectos formales (edificios, hitos, etc.); el criterio funcional, basado en actividades económicas (industria, servicios, etc.); el criterio espacial, basado en el tamaño, la influencia urbana, etc.; y el criterio sociológico, basado en la cultura, las estructuras familiares, las relaciones sociales, etc. La ciudad, por tanto, es un fenómeno difícil de abordar por la heterogeneidad de dimensiones físicas y subjetivas que comprende.

Según la clasificación histórica de Mumford y Sjöberg, que pone en relación las características, la morfología, los tipos de plano y el contexto histórico de cada tipo de ciudad, las variaciones de ciudades fortificadas objeto de comentario se corresponden con el modelo de ciudad preindustrial (VI milenio a.C.- siglo XIX) y, más concretamente, con el de ciudad moderna, es decir, un recinto amurallado a efectos fiscales, defensivos y sanitarios que acoge una pequeña comunidad de habitantes dedicada al comercio, la artesanía y las actividades agrarias. Desde los siglos XV y XVI, inspirados por el redescubrimiento de Vitrubio y la recuperación del mundo clásico, arquitectos renacentistas como Filarete, Alberti, Avelino, da Vinci o Scamozzi, buscan la realización de un plano urbano dinámico y racional, visto en perspectiva, a partir de criterios estéticos y científicos rayanos en la geometría y la proporcionalidad, tal y como podemos comprobar en el plano ideal de Sforzinda, diseñado por Filarete, y las realizaciones de Palmanova (Italia), Trujillo (Perú) o Portobelo (Panamá). 

En el caso que nos ocupa, cada variación urbana responde a un plano hipodámico dentro de un recinto amurallado (cuadrado, pentagonal, hexagonal, heptagonal y eneagonal), dotado de torreones de forma apuntada, en el que el trazado recto de las vías principales y secundarias confluye en un centro físico. A pesar de la idealidad del plano, la proyección arquitectónica acusa una tendencia hacia la eliminación del plano orgánico e irregular propio de la época medieval conservando, por otra parte, la centralidad de los lugares más importantes (iglesia, mercado, ayuntamiento, etc.). 

A pesar de la escasa materialización de los proyectos urbanos ideales, la transformación urbana de Roma bajo las órdenes de los papas (apertura del Tridente, Piazza del Campidoglio, etc.) y el urbanismo colonial americano conseguirán llevar a cabo muchas de estas ideas, cuyo desarrollo alcanzará su plenitud con las ciudades del Barroco, a partir del siglo XVII. 

BIBLIOGRAFÍA

CHUECA GOITIA, F. (1998): Breve historia del urbanismo, Madrid, Alianza.

HERNANDO RICA, A. (1983): Hacia un mundo de ciudades: el proceso de urbanización, Madrid, Cincel.

MUMFORD, L. (2014): La ciudad en la historia. Sus orígenes, transformaciones y perspectivas, Logroño, Pepitas de calabaza.

ROSSI, A. (1986): La arquitectura de la ciudad, Barcelona, Gustavo Gili.

VINUESA ANGULO, J. ET VIDAL DOMÍNGUEZ, M. J. (2014): Los procesos de urbanización, Madrid, Síntesis.